De momento es algo aislado, pero la presentación del Citroën DS5 supone una revolución para el mundo de la reparación y sustitución de vidrio del automóvil. Una revolución porque se trata de un vehículo que sustituye las ventanas laterales de vidrio templado por otras de policarbonato.
¿Qué significa este cambio? Pues que los fabricantes de
coches comienzan a probar este material que reduce entre un 20 y 30% el peso
del vidrio tradicional y ofrecen una solución de seguridad muy superior en caso
de
impacto.
Los fabricantes están buscando desesperadamente materiales que reduzcan el peso de los coches ya que a menor peso menos resistencia al aire y menor gasto de combustible. El gran problema para sustituir vidrio por policarbonato es el precio, ya que ofrece ventajas para el conductor pero encarece el precio de fabricación del coche.
De momento sólo se utiliza en las ventanas laterales y lunetas ya que en parabrisas sólo se ve en avionetas o helicópteros. El policarbonato aún no ha conseguido llegar a las cotas de practicidad atérmica, de reducción de ruido y de visibilidad del vidrio tradicional pero se trabaja en parabrisas de policarbonato que ofrezcan esas posibilidades.
¿Veremos pronto parabrisas de policarbonato? Las marcas trabajan en ello porque se podrían reducir muchos kilos de peso y lo vehículos serían más eficientes. Todo llegará, de momento es un caso residual como decimos pero tiempo al tiempo