El proyecto de Glasspoint se cierra hoy de manera oficial tras once años en funcionamientos. Los más de 50 talleres que forman hasta hoy a la red dejarán de lucir los colores corporativos que identificaban a la red basada en una filosofía de taller independi
ente y con una estructura de cooperativa.
La mayoría de estos talleres que formaban parte de Glasspoint han decidido firmar con Cristalbox, que verá ampliada su estructura de centros en toda España.
Los talleres que hasta hoy son Glasspoint y que desde mañana pasarán a ser Cristalbox cambiarán completamente su manera de negocio y dejarán de ser talleres con espíritu y estructura independiente y pasarán a depender completamente de la central de Cristalbox en Navarra. Sus propietarios se convierten en franquiciados y deberán seguir una línea común frente a la mayor independencia del pasado.
En estos once años, los talleres Glasspoint se han caracterizado por la enorme profesionalidad y buen servicio y arancan una nueva etapa en la que deberán acoplarse a una nueva manera de funcionamiento y gestión como es la de una franquicia pura y dura.