Hola soy un cristalero prejubilado y desde la lejanía y a la vez la cercanía con el sector quiero aportados mi punto de vista sobre ese polémico tema de las piezas. Creo sinceramente que muchos de vosotros estáis equivocando el discurso, os estáis obsesionando con sacar margen por la pieza de vidrio cuando lo que se está perdiendo es el valor del trabajo, la dignidad profesional. No puede ser que por no saber pelear por lo que vale vuestra mano de obra se vaya a engañar a la aseguradora ubicando el margen en la pieza porque así os engañáis todos. Se engaña a la compañía, al dueño del coche y a vosotros mismos que sabéis que estáis dando gato por libre para ganar unos euros de margen.
Quien busca ese margen en la pieza miente porque sabéis perfectamente que jamás pagaríais en un taller el precio de algo mediocre como algo bueno.
![[Img #3379]](http://infoluna.com/upload/img/periodico/img_3379.jpg)
Ninguno de los que buscáis ese margen permitiríais, por ejemplo, que al cambiaros un amortiguador os dijeran, no se preocupe usted esto queda perfecto, y al recoger el coche os encontrarais que el mecánico ha montado el amortiguador de la última marca del mercado a precio del de origen en concesionario. Pues lo mismo en las lunas pero somos españoles y como buenos pícaros se la intentamos colar a la Aseguradora, que como decimos que nos maltrata, la respondemos cada vez con facturas más caras y con peor calidad; ¡menudo camino llevamos! Como no se ha sabido ganar la lucha de la mano de obra seguimos obcecados buscando el margen en una pieza cada vez peor y al final quién sufre todo esto es el que se va con su coche y con una luna que no se parece en nada a la que traía aprovechando que de lunas no entiende casi nadie.
Creo que cada uno tiene que luchar por sobrevivir pero creo que se ha llegado a un punto que yo en mis tiempos pensé que jamás traspasáramos, que es el engaño en la pieza, el problema es que no se ha sabido dignificar la profesión. Hasta se prefiere no hacer un fijo que tiene casi una hora de trabajo porque es indignante lo que se cobra por ese trabajo, ahí radica el problema. No en la pieza. Los directores de redes y todos los talleres en general se deberían unir para mejorar la mano de obra y acabar con el engaño continuado que se busca en la pieza, por eso me entristece la profesión que se ha convertido en un sector contaminado porque no ha sabido luchar unido.
Antonio Marcos