Que nadie piense en el sector de la cristalería que el hecho de que se eliminen trabas administrativas para conseguir la licencia de apertura de un taller va a suponer un gran avance.
Se trata de una chinita menos en el zapato de un negocio de reparación y sustitución de lunas pero no acaba con el gran problema que es la necesidad de conseguir una licencia de actividad industrial.
¿De qué sirve poder abrir si en una inspección de industria te cierran el taller por no haber acometido las obras necesarias? Eso es lo que puede pasar, el taller puede abrir pero si no cumple con los requisitos de industria en cuanto a extracción de humos etc…verá como le lega un multazo en muy poco tiempo.
El sector de talleres de cristalería del automóvil seguirá a pesar de esta ley en un limbo y en una situación ilógica. Seguirán siendo talleres a los que se les requieren las mimas exigencias que a uno que arregla el turbo de u coche a pesar de que no se encienda un motor dentro del taller.
Hay que conseguir que se acabe con esta situación sin sentido porque es una vergüenza que los talleres tengan que gastar entre 30.000 y 50.000 euros por las obras para que industria no cierre el taller y con la obsesión recaudatoria de ayuntamientos y comunidades se seguirán multiplicando las inspecciones. Así que cuidado.