Sigue el desgraciado goteo de cierres en 2012. Un cristalero valenciano nos envía este cierre en la capital levantina. El taller Aaglass, situado en la ciudad de Valencia ha echado el cierre tras varios años de penuria económica.
El ejemplo de este cierre es una mala noticia pero tiene una lectura superior y es que ni en las grandes ciudades se está soportando la falta de trabajo por parte de los independientes.
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Si una ciudad con más de un millón de habitantes y bien situado tiene que abandonar la actividad no hay más que pensar lo que deben estar sufriendo en localidades más pequeñas.
Desde Infoluna sentimos estos cierres de cristaleros con una larga y trabajada trayectoria que se encuentran ahogados por la realidad económica y la durísima competencia de las redes que dominan el mercado.