Tras la habitual cuesta de enero los trabajadores españoles se encontrarán este año con una nueva dificultad para sacar adelante sus economías domésticas: la cuesta de febrero. Y es que en la nómina de este mes se hará ya efectiva la subida del IRPF anunciada recientemente por el nuevo Gobierno, lo que restará de media 19 euros mensuales a nuestro sueldo, cantidad que además se duplicará en febrero para compensar el recargo no aplicado en enero.
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El cálculo elaborado por los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA) apunta que la rebaja puede parecer a primera vista insignificante si se mide en términos mensuales, pero la cosa cambia al comprobar que la reducción alcanzará los 222 euros de media a lo largo del año, pues afectará incluso a las pagas extra -ya sean independientes o prorrateradas en la nómina.
No obstante, al ser el IRPF un impuesto progresivo, el impacto de esta subida se adaptará a los ingresos de cada trabajador. De este modo, los más de nueve millones de asalariados que se encuentran en el primer tramo de base liquidable, equivalente a un sueldo medio de 682 euros mensuales, apenas se verán afectados por esta medida, ya que la retención sólo subirá unos dos euros al mes.
El impacto comenzará a notarse de forma más clara entre los cinco millones de trabajadores con ingresos mensuales en el entorno de los 1.550 euros, cuyo recargo alcanzará ya los dos dígitos al rondar los 14 euros mensuales. Algo similar ocurrirá con casi dos millones de empleados del siguiente tramo, que cobran de media 2.370 euros mensuales, pues en su caso este recorte 'extra' se elevará hasta los 41 euros.
De este modo, la subida del IRPF aumentará conforme lo hagan los ingresos del trabajador, hasta llegar a un punto en el que los más ‘afortunados' -aquellos en el tramo más alto, con una nómina media de 14.500 euros deberán afrontar un descuento de 1.350 euros mensuales, retención mensual que es todo un sueldo anual para la mayoría de la población.