En tiempos de crisis el corporativismo queda en un plano muy secundario en cualquier sector y más cuando el que se llama compañero de profesión se salta las reglas del juego.
En lunas aún no ha sucedido, pero en chapa y pintura, electricidad y mecánica general, los talleres legales se han rebelado y ya no pasan ni una.
Quien se quiera aprovechar de la situación de crisis para ganar dinero lo van a tener muy complicado. En todas las comunidades autónomas se están sucediendo las denuncias a talleres que trabajan sin licencia.
Por ejemplo, en la comunidad de Aragón se han denunciado 33 talleres ilegales este mes por diversas razones, pero cuatro de ellos han sido por faltarles en la entrada del taller la placa que acredita que poseen la licencia de actividad industrial.
Se ha declarado la guerra a quien trabaja sin estar regulado y son los propios mecánicos, encarados de taller o propietarios de taller quienes baten las ciudades para acabar con la competencia desleal.
Hemos hablado con propietarios de talleres de lunas que aseguran que en sus localidades operan negocios que cambian o reparan lunas sin licencia, algo ilegal, y se está empezando a notificar a las autoridades locales de su existencia, algo lícito cuando alguien se esfuerza por tener el negocio en regla mientras otros se aprovechan.