Se demandó al fabricante alemán por los incómodos reflejos en la luna y se ha visto obligada a pagar
Porsche regala gafas de sol a sus clientes por culpa del parabrisas
Quizá quieras saber por qué Porsche está comprando gafas de sol a sus clientes. Pues bien, en el inverosímil mundo de las reclamaciones de coches, hay quien se ha quejado de un molesto reflejo en el parabrisas debido a que el interior de su Porsche es… en tonos beige.
Por este motivo, los pobres propietarios de un Porsche se han visto obligados a comprarse gafas de sol para evitar este molesto deslumbramiento y los de Stuttgart, ante semejante situación, no han querido complicarse la vida.
![[Img #14054]](upload/img/periodico/img_14054.png)
Han decidido comprar gafas de sol a sus clientes… o bueno, en realidad, pagárselas en función del modelo Porsche que tengan y de su antigüedad. Para los propietarios de un Porsche de entre 2007 y 2010 con salpicadero en Cognac, Luxor Beige, Natural Brown, Platinum Grey o Sand Beige, la compensación es de entre 50 y 75 dólares (entre 42 y 63 euros, aproximadamente).
Si, por el contrario, se trata de un Porsche de entre 2011 a 2016 con alguno de estos interiores mencionados, la cifra asciende a 175 dólares (unos 148 euros). ¡Ah! Y los abogados de los demandantes tampoco se irán de rositas, pues recibirán un total de 790.000 dólares (670.000 euros) por los gastos de gestión ocasionados.
Cuando te compras un Porsche -y lo mantienes-, quizá lo de menos sea hacerte con unas gafas de sol -un desembolso que parece insignificante- pero por otra parte, es comprensible que la marca haya decidido actuar de esta manera y tener ese pequeño detalle con los sensibles y delicados ojos de sus clientes.
En su defensa diré que en muchas ocasiones (¡lo he sufrido!), los reflejos del salpicadero en el parabrisas resultan realmente incómodos y pueden ser, efectivamente, hasta peligrosos. ¡Todo sea por la seguridad!
Fuente: Top Gear
Quizá quieras saber por qué Porsche está comprando gafas de sol a sus clientes. Pues bien, en el inverosímil mundo de las reclamaciones de coches, hay quien se ha quejado de un molesto reflejo en el parabrisas debido a que el interior de su Porsche es… en tonos beige.
Por este motivo, los pobres propietarios de un Porsche se han visto obligados a comprarse gafas de sol para evitar este molesto deslumbramiento y los de Stuttgart, ante semejante situación, no han querido complicarse la vida.
![[Img #14054]](upload/img/periodico/img_14054.png)
Han decidido comprar gafas de sol a sus clientes… o bueno, en realidad, pagárselas en función del modelo Porsche que tengan y de su antigüedad. Para los propietarios de un Porsche de entre 2007 y 2010 con salpicadero en Cognac, Luxor Beige, Natural Brown, Platinum Grey o Sand Beige, la compensación es de entre 50 y 75 dólares (entre 42 y 63 euros, aproximadamente).
Si, por el contrario, se trata de un Porsche de entre 2011 a 2016 con alguno de estos interiores mencionados, la cifra asciende a 175 dólares (unos 148 euros). ¡Ah! Y los abogados de los demandantes tampoco se irán de rositas, pues recibirán un total de 790.000 dólares (670.000 euros) por los gastos de gestión ocasionados.
Cuando te compras un Porsche -y lo mantienes-, quizá lo de menos sea hacerte con unas gafas de sol -un desembolso que parece insignificante- pero por otra parte, es comprensible que la marca haya decidido actuar de esta manera y tener ese pequeño detalle con los sensibles y delicados ojos de sus clientes.
En su defensa diré que en muchas ocasiones (¡lo he sufrido!), los reflejos del salpicadero en el parabrisas resultan realmente incómodos y pueden ser, efectivamente, hasta peligrosos. ¡Todo sea por la seguridad!
Fuente: Top Gear


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