En solo cinco años se ha disparado en 5.000 euros anuales el coste de un empleado que cobra el SMI
A los cristaleros autónomos les tocará desde el próximo mes pagar aún más en costes laborales de sus empleados tras anunciarse una nueva subida del SMI
En un momento muy delicado para las pequeñas empresas llega un nuevo 'golpe' para su supervivencia económica. El Ministerio de Trabajo y los sindicatos UGT y CC OO han acordado este jueves subir el salario mínimo a 1.221 euros brutos en 14 pagas, un 3,1% más que en 2025. Es un alza de 37 euros mensuales.
![[Img #25853]](https://infoluna.com/upload/images/01_2026/7771_promocion-escobillas-enero-2026.jpg)
Esta medida tiene una enorme repercusión en las cuentas de un sector como el de lunas, donde el 90% de los cristaleros son autónomos societarios con empleados que en muchos casos ganan más que el propietario del negocio debido a los costes totales que supone cada empleado.
![[Img #25851]](https://infoluna.com/upload/images/01_2026/2974_smi-7.jpg)
Por ejemplo, el coste laboral de un trabajador que percibe el Salario Mínimo Interprofesional se ha incrementado de forma notable en los últimos años. En solo un lustro, el sobrecoste para el empleador supera los 5.000 euros anuales y alcanza los 9.000 euros si se compara con los niveles de hace ocho años, una evolución que complica la viabilidad del empleo en pequeños negocios y autónomos con baja facturación.
![[Img #25855]](https://infoluna.com/upload/images/01_2026/9244_sumario-smi.jpg)
El aumento progresivo del Salario Mínimo Interprofesional ha tenido un impacto directo en los costes laborales que asumen las empresas. Actualmente, el coste total de un trabajador con SMI para el empleador se sitúa en 1.893,68 euros mensuales, una cifra que incluye salario bruto y cotizaciones sociales.
Este nivel de gasto supone un esfuerzo especialmente relevante para autónomos y microempresas con márgenes ajustados. En términos anuales, mantener un solo trabajador en estas condiciones supera los 22.700 euros, una cantidad difícil de absorber para negocios que facturan menos de 12.000 euros mensuales, el equivalente a unos 500 euros por día laborable.
![[Img #25852]](https://infoluna.com/upload/images/01_2026/1045_smi-4.jpg)
En los últimos cinco años, el incremento acumulado del coste laboral asociado al SMI ronda los 5.000 euros anuales por empleado. Si se amplía la comparación a los últimos ocho años, la subida se aproxima a los 9.000 euros, reflejando un crecimiento sostenido que no siempre ha ido acompañado de un aumento proporcional de la productividad o de los ingresos empresariales.
![[Img #25854]](https://infoluna.com/upload/images/01_2026/1999_autel-banner.jpg)
DESCUBRE MÁS INFORMACIÓN DE LA REVOLUCIONARIA MÁQUINA AUTEL ADAS MAXISYS IA600
Esta evolución afecta de forma desigual según el tamaño del negocio. Mientras las grandes empresas pueden absorber mejor el aumento gracias a economías de escala, los pequeños empleadores se enfrentan a una presión constante sobre su rentabilidad, lo que en algunos casos se traduce en dificultades para mantener puestos de trabajo o para contratar nuevo personal.
Para los autónomos con un único trabajador, el escenario es especialmente delicado. Con facturaciones mensuales por debajo de los 12.000 euros, el peso del coste laboral puede representar una parte muy significativa de los ingresos, reduciendo el margen disponible para otros gastos fijos, inversiones o incluso para el propio sustento del empleador.
![[Img #25856]](https://infoluna.com/upload/images/01_2026/2725_sumario-smi-2.jpg)
Esta situación está reabriendo el debate sobre la necesidad de acompañar las subidas del SMI con medidas de apoyo específicas para pequeños negocios, como bonificaciones, reducciones de cotizaciones o incentivos fiscales, que permitan compatibilizar la mejora de los salarios con la sostenibilidad del empleo.
El incremento del salario mínimo ha contribuido a mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores con menores ingresos, pero también ha puesto sobre la mesa el desafío de equilibrar protección social y viabilidad empresarial. En un contexto de costes crecientes y consumo irregular, el impacto del SMI en el tejido productivo más pequeño se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción del mercado laboral.
En un momento muy delicado para las pequeñas empresas llega un nuevo 'golpe' para su supervivencia económica. El Ministerio de Trabajo y los sindicatos UGT y CC OO han acordado este jueves subir el salario mínimo a 1.221 euros brutos en 14 pagas, un 3,1% más que en 2025. Es un alza de 37 euros mensuales.
![[Img #25853]](https://infoluna.com/upload/images/01_2026/7771_promocion-escobillas-enero-2026.jpg)
Esta medida tiene una enorme repercusión en las cuentas de un sector como el de lunas, donde el 90% de los cristaleros son autónomos societarios con empleados que en muchos casos ganan más que el propietario del negocio debido a los costes totales que supone cada empleado.
![[Img #25851]](https://infoluna.com/upload/images/01_2026/2974_smi-7.jpg)
Por ejemplo, el coste laboral de un trabajador que percibe el Salario Mínimo Interprofesional se ha incrementado de forma notable en los últimos años. En solo un lustro, el sobrecoste para el empleador supera los 5.000 euros anuales y alcanza los 9.000 euros si se compara con los niveles de hace ocho años, una evolución que complica la viabilidad del empleo en pequeños negocios y autónomos con baja facturación.
![[Img #25855]](https://infoluna.com/upload/images/01_2026/9244_sumario-smi.jpg)
El aumento progresivo del Salario Mínimo Interprofesional ha tenido un impacto directo en los costes laborales que asumen las empresas. Actualmente, el coste total de un trabajador con SMI para el empleador se sitúa en 1.893,68 euros mensuales, una cifra que incluye salario bruto y cotizaciones sociales.
Este nivel de gasto supone un esfuerzo especialmente relevante para autónomos y microempresas con márgenes ajustados. En términos anuales, mantener un solo trabajador en estas condiciones supera los 22.700 euros, una cantidad difícil de absorber para negocios que facturan menos de 12.000 euros mensuales, el equivalente a unos 500 euros por día laborable.
![[Img #25852]](https://infoluna.com/upload/images/01_2026/1045_smi-4.jpg)
En los últimos cinco años, el incremento acumulado del coste laboral asociado al SMI ronda los 5.000 euros anuales por empleado. Si se amplía la comparación a los últimos ocho años, la subida se aproxima a los 9.000 euros, reflejando un crecimiento sostenido que no siempre ha ido acompañado de un aumento proporcional de la productividad o de los ingresos empresariales.
![[Img #25854]](https://infoluna.com/upload/images/01_2026/1999_autel-banner.jpg)
DESCUBRE MÁS INFORMACIÓN DE LA REVOLUCIONARIA MÁQUINA AUTEL ADAS MAXISYS IA600
Esta evolución afecta de forma desigual según el tamaño del negocio. Mientras las grandes empresas pueden absorber mejor el aumento gracias a economías de escala, los pequeños empleadores se enfrentan a una presión constante sobre su rentabilidad, lo que en algunos casos se traduce en dificultades para mantener puestos de trabajo o para contratar nuevo personal.
Para los autónomos con un único trabajador, el escenario es especialmente delicado. Con facturaciones mensuales por debajo de los 12.000 euros, el peso del coste laboral puede representar una parte muy significativa de los ingresos, reduciendo el margen disponible para otros gastos fijos, inversiones o incluso para el propio sustento del empleador.
![[Img #25856]](https://infoluna.com/upload/images/01_2026/2725_sumario-smi-2.jpg)
Esta situación está reabriendo el debate sobre la necesidad de acompañar las subidas del SMI con medidas de apoyo específicas para pequeños negocios, como bonificaciones, reducciones de cotizaciones o incentivos fiscales, que permitan compatibilizar la mejora de los salarios con la sostenibilidad del empleo.
El incremento del salario mínimo ha contribuido a mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores con menores ingresos, pero también ha puesto sobre la mesa el desafío de equilibrar protección social y viabilidad empresarial. En un contexto de costes crecientes y consumo irregular, el impacto del SMI en el tejido productivo más pequeño se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción del mercado laboral.













polito | Sábado, 31 de Enero de 2026 a las 11:41:36 horas
Compañeros, creo que el titular de la noticia es bastante malicioso. Un empleado no es un "coste". Es una inversión.
Coste es la "multa" que tenemos que pagar todos los años a nuestros cliente por el simple hecho de trabajar a través de injustos costes medios y ratios.
Si nuestros empleados no pueden ganar un salario digno, quizá el problema esta en la degeneración que en los últimos años ha sufrido nuestro sector, donde no tenemos voz ni voto para negociar tarifas ni condiciones.
El negocio de las franquicias es muy frágil. El nuestro no podía ser diferente cuando lo que impera es la apertura de nuevos talleres en condiciones inaceptables con el único objetivo de intentar demostrar a las aseguradoras que somos mas competitivos que nuestro rival.
Nosotros no importamos. Si cerramos, otro abrirá.
A ver si estalla la burbuja cuanto antes y veremos como se estabiliza el sector cuando las aseguradoras solo tengan 1 o 2 proveedores que podrán imponer sus normas al no tener competidores.
Accede para responder